lunes, 23 de marzo de 2015

Tres muertos y tres policías heridos en Zacoalco

El horno no está para bollos y de nueva cuenta se escucharon las ráfagas de metralla, ahora le tocó el turno a Zacoalco de Torres la tarde de este lunes.

Saldo preliminar de tres civiles muertos y tres elementos de Fuerza Única lesionados por el intercambio de disparos, fueron trasladados en helicóptero a Guadalajara  para su mejor atención.

Según un reporte policiaco varias unidades de la Fuerza Única realizaban recorridos de vigilancia en  Zacoalco de Torres, le marcan el alto a una camioneta tipo Journer y estos en vez de detenerse, aceleran su marcha realizando detonaciones al personal del estado, iniciándose  una persecución.

Fue en la carretera libre a Colima en el tramo Acatlán de Juárez-Zacoalco de Torres,  pasando el crucero de Atemajac de Brisuela donde una unidad de Fuerza Única choca de frente con la Journer, la camioneta oficial se incendia, se da otro tiroteo donde resultan lesionados dos policías estatales al repeler la agresión, y logran dar muerte a tres civiles armados.

Será en las próximas horas que se brinde más información de estos nuevos hechos, la carretera libre fue cerrada a la circulación por varias horas y se montó un operativo de varias corporaciones para buscar a más delincuentes.


En tan solo seis días en el estado se han suscitado varios hechos de violencia al enfrentarse miembros del crimen organizado y policías donde han costado la vida a mas de una decena de personas lo que ya es preocupante para el resto de la población quien espera se resuelva pronto esta situación.

viernes, 20 de marzo de 2015

Pánico se vivió en Ocotlán




Ocotlan,Jalisco. 20 de marzo de 2015.- La noche de este jueves 19 de marzo, los elementos  de Gendarmería de la Policía Federal, fueron emboscados por presuntos integrantes de la delincuencia organizada.


El saldo final que reporta la dependencia federal es de 10 personas fallecidas, de acuerdo con los primeros testimonios, fue alrededor de las 21:15 horas, cuando los elementos, llegaron a la ciudad de Ocotlán, a bordo de siete unidades, a la colonia La Mascota. Una de las camionetas oficiales avanzó junto a un vehículo de color blanco, estacionado sobre la calle Manuel Martínez casi esquina con Oxnard.

Al paso del convoy oficial y sin mediar palabra, uno de los individuos sacó un arma larga y disparó contra los agentes federales. Los elementos buscaron resguardo junto a sus patrullas y repelieron la agresión. Pero llegaron en apoyo de los delincuentes otros individuos armados, a bordo de cuando menos una decena de vehículos, quienes también accionaron armas de alto calibre, desde distintas direcciones, en contra de los elementos federales.

Luego del intercambio de disparos, algunos de los agresores huyeron del lugar mientras continuaban accionando sus armas de fuego, por lo que se tiene registro de impactos de bala en vehículos ubicados en varias calles a la redonda.

Saldo sangriento de este enfrentamiento, se reporta el fallecimiento de cinco elementos de la División de Gendarmería de la Policía Federal y de tres civiles, cuyos cuerpos portaban fornituras con cartuchos y equipo táctico, los cuales se presume forman parte de la delincuencia organizada. Por otra parte, es de lamentar el deceso de dos civiles, quienes al parecer eran ajenos al evento.


Ocho elementos de la División de Gendarmería resultaron lesionados, uno de ellos de gravedad, los cuales fueron trasladados a distintos hospitales para su atención médica.

En el sitio fueron aseguradas siete armas largas y cuatro granadas de fragmentación, además de cinco vehículos presuntamente empleados por los agresores. Del enfrentamiento tomó conocimiento la Fiscalía General del estado de Jalisco, pero el caso será turnado para su seguimiento ante el Ministerio Público de la Federación.

martes, 17 de marzo de 2015

Crónica de unas vacaciones inundadas; con todo y falso tsunami

Por Daniel Ontiveros


La fecha estaba puesta el fin de semana pasado y puente por el Natalicio de Benito Juárez, y la mitad de mis vacaciones, decidí irme a Barra de Navidad, ante todo mal pronóstico del tiempo, decidimos ir.

Una esperanza daba The Weather Channel, ya que pronosticaba al menos para la tarde del domingo y el lunes, por fin saliera el sol, y le hice caso.

En la madrugada del 14 de marzo, la partida hacia Barra de Navidad. En Zapotlanejo no estaba haciendo frío, y mucho mejor, no estaba lloviendo. Todo iba bien. Atravesamos Guadalajara hasta la salida sur y por la autopista rumbo a Colima (es mucho más corto por este lado).

Los problemas comenzaron en la laguna de San Marcos, empezó con un chispíteo de agua, y el frío a arreciar, para esto ya eran las 5 de la mañana. Ya en Ciudad Guzmán, el ambiente era peor, era mucho de todo: mucho frío, mucha lluvia, mucho tráfico, y el pobre tsurito iba con los limpiabrisas a todos lo que daba y no se daba abasto.

Pasamos Ciudad Guzmán, llegamos a Colima y seguía lloviendo y lloviendo. Una cosa buena, ya no hacía frío. Para llegar a Ciudad Guzmán pagamos dos casetas de peaje de 129 cada una, donde están ubicadas, quién sabe, porque cada rato las cambian de lugar, pero al menos el trayecto de Colima a Tecomán es de 4 carriles y tramos de 6 y de a gratis.

Seguía la lluvia, y más lluvia. Ya en Tecomán el clima mejoró y decidimos irnos por la libre hasta Manzanillo, llegamos al puerto y tomamos el libramiento hacia Cihutatlán, todavía quedaba una hora de camino.

Por fin en Barra de Navidad y parecía que el clima a mejorar, porque se veía el sol, porque uno va a la playa a tomar el sol, no a esconderse de la lluvia y el frío.

¡A la playa!

En Barra de Navidad, el mar está de un lado y una laguna del otro lado. La playa desde el 2011 un huracán se la llevó y apenas en estas fechas están por inaugurar la rehabilitación de toda la playa y la laguna, y por fin le ha vuelto la chispa a este punto turístico de Costalegre. Es más, el Gobierno del Estado, hasta tiene una exposición fotográfica de la historia de Barra de Navidad y el trabajo que ha hecho, pues pa´ presumir, pues.





Se han colocado tres arrecifes artificiales para que las olas no golpeen tan fuerte la playa, y se colocaron toneladas y toneladas de arena para recuperar la playa, en una parte hay una playa mancita. y entre Melaque y Barra el mar como siempre, ha sigue muy rudo.




El viento soplaba algo fresco, pero había sol, y ooooo!! algo que olvidaba, en este tiempo el agua es fría, y con aire frío pues más fría se siente. Estuvimos alrededor de una hora intentando meternos al mar, pero cada que llegaba una ola era sacarle porque llega a un punto el agua que dices: ¡si está fría!.

Alrededor de las 5 de la tarde, comenzó a nublarse, ya para las 7 estaba chispeando o chipi chipi, como muchos le dicen, Fuimos al hotel, luego a comer, luego a turistear por el pueblo esperando no lloviera más, pero eso nunca pasó. Esa noche empezada un verdadero diluvio.

Desde esa noche del sábado, comenzó una lluvia constante, que solo daba tregua unos minutos, con viento frío. Y había dos opciones: sortear el frío y entrar al mar o la alberca así o guardarse y cobijarse en el hotel. Las dos cosas pasaban.

El domingo, nublado, como panza de burro, viento, frío, tanto así que terminamos enchamarrados y tomando café calientito con un pan en una cafetería, mientras veíamos como caían los chorros de agua por todos lados.

Aunque aquí están acostumbrados a la lluvia, para todos los pobladores era muy extraño este clima, porque había personas que comentaban que tenían 10 años que no veían que lloviera tanto en el mes de marzo, pero este año era más atípico porque la cantidad de agua era demasiada.


Comimos en un restaurante, que al final parecía que el pulpo que me estaba comiendo iba a salir brincando al agua que cada momento subía más, ya que la cantidad de agua que caía era demasiada para el drenaje que se tiene.




La noche del domingo, vientos muy fuertes derribaron árboles, destruyeron techos de teja, se llevaron puertas. Hasta balacera se escuchó durante la madrugada. Una variedad esa noche, cobijados como en un invierno de Zapotlanejo, con el aire acondicionado lo más caliente que pudiera subir, y con el silbido del aire entre las puertas toda la noche, me sentía como en un huracán.

Para el lunes la escena que se esperaba, árboles caídos, olas altas, y al fondo casi en Melaque, unas olas que fácilmente se veían alcanzaban hasta los 4 metros.

Primera vez que me asusto al ver eso, dije ¡ya nos cargó el payaso!, ahora nos va a tragar una ola, y fría la méndiga agua. Toda la gente se quedaba mirando tal espectáculo, hasta que le preguntamos a unos de los pobladores lo que ocurría.



Existe una presa que se llama El Tule, y como la lluvia fue constante durante todo un día y noche anterior, abrieron las compuertas, pero era impresionante la cantidad de agua que salía hacia el mar, porque la fuerza que llevaba era lo que provocaban esas grandes olas que se veían mar adentro y asustaron a más de uno. Troncos, piedras, árboles completos se veía que llevaba el caudal, que ya había arrancado un parte de la playa, del hilo de agua que era uno día antes.

Váaaamonos!!!

En es momento decidimos irnos, ya eran señales de que si eso ocurría en Barra, podía haber derrumbes o más inundaciones, para esto ya era lunes a las 10 de la mañana.



En cuanto salimos de Barra de nueva cuenta comenzó a llover, y todo el camino hacia Manzanillo, tramos de carretera encharcados, inundados, con tierra, tejados y árboles caídos durante todo el trayecto.

El mar en Manzanillo, totalmente alborotado, el bulevar principal que tiene solo pocos años de fabricados, más de la mitad inundado, tanto que el agua se comenzó a meter al carro. De haber sabido, nunca se me hubiera ocurrido querer tomar fotos del puerto, que al fin y al cabo la vista no era más allá de unos 10 metros.





Así siguió el camino hasta Ciudad Guzmán, ya en la laguna de San Marcos, en el parabrisas se veía que caían gotas manchadas como de lodo gris, pensé que era la brisa de otros carros, pero eran más gotas así, y más. Los limpiaparabrisas y el agua del depósito no se daban abasto, porque se empezó a hacer una especie de lodo, que provocó termináramos deteniéndonos a un lado de la carretera para ingeniar como limpiar el vidrio, porque el líquido para limpiar ya se había terminado.

Pusimos una solución glucosada al depósito y así le dimos hasta que dejó de caer ceniza del volcán revuelta con agua de lluvia, esto ya casi en Acatlán de Juárez.

Acatlán, Guadalajara, Zapotlanejo, todo era lluvia, todo era choque y choques por alcance, y suelo mojado, de una lluvia que parece no terminará, dicen los expertos, en los próximos dos meses, y los peor, con frío.

De recuerdos ni hablar, la mayoría de los negocios cerrados, y solo unos tamarindos pude traer.